Es un error generalizar sobre Flash

por Yamil Gonzales

Flash CS5

Desde que Apple decidió abandonar por completo el soporte para Flash en su iPhone OS y más recientemente bloquear cualquier App que fuera desarrollada fuera de los parámetros estrictos de desarrollo “sugeridos” por el mismo Apple la discusión en ataque y defensa del Flash no se ha detenido.

Desde el clásico “Thoughs on Flash” publicado por el mismo Steve Jobs hasta  la entrevista realizada por el New York Times a Shantanu Narayen CEO de Adobe los ataques -y contraataques- parecen llenar las actualizaciones de Twitter y otras redes sociales.

Nunca me gustó trabajar en Flash, desde mis clases (obligatorias) en la universidad hasta peticiones específicas de clientes, siempre me mantuve al margen y mi principal argumento fue “Flash = grandes dosis (casi siempre) innecesarias de ‘eye candy‘, mejor mantengámolo simple”. Pero más allá de mis preferencias personales debo ser objetivo, Flash es una técnología excelente y lo ha sido desde los tiempos de su creación por parte de -la ya difunta- Macromedia.

Para entender la riqueza de Flash es necesario entender por qué se volvió popular en primer lugar. Antes de que existiera Flash las animaciones seguían -casi en todos los casos- la misma lógica: cuadro, cuadro, cuadro, cuadro… imágenes basadas en pixeles y exportadas en formatos que iban desde GIF hasta MPG. Cuando Flash entró en escena revolucionó la forma en que se hacía animación, de la misma forma en que en diseño se pueden representar objetos utilizando pixeles o vectores, Flash permitió crear animaciones hechas no en base a varias imágenes en secuencia sino en vectores matemáticos. El poder de Flash sigue estando en la creación de animaciones vectoriales, no conozco ningún otro software que hoy en día lo haga mejor que Flash.

Cuando Flash incursionó en la web fue como destapar la caja de pandora para muchos diseñadores con poco entendimiento de cómo funciona todo el asunto, comenzaron a surgir los “intros” hechos en Flash, luego sitios enteros hechos en Flash, botones brillantes, luces, movimiento… confusión; todo justificado bajo la frase “mayor interacción”. Con la creciente popularidad de Google y en general los buscadores comenzamos a entender que es el buscador la principal puerta de acceso de la mayoría de usuarios a nuestros sitios web, con ello surgió todo una nueva “ciencia“, el SEO (Search Engine Optimization), de nuevo Flash entra en escena no para bien, sino para quedar como el patito feo; los robots (crawlers o bots) simplemente no entendían qué era lo que ese .swf dentro de un <object> tenía adentro y por tanto pasaba desapercibido.

No todo fue malo, en su tiempo Flash fue la mejor solución para ciertos problemas, por ejemplo creo que difícilmente se podría negar que YouTube no sería lo que es hoy si no fuera gracias a Flash. Después de todo ¿quién querría seguir lidiando con descargas de videos.wmv y sobre eso codecs para el reproductor?, con alternativas como plugins adicionales (sí, estoy hablando de ese molesto ActiveX) y applets, Flash parecía el paraíso.

Flash tuvo su tiempo útil pero con las bondades que promete el HTML5, CSS3 y JS (éste en particular ha estado ahí desde hace años pero últimamente ha sido totalmente redescubierto) es difícil ver donde encaja Flash, es como elegir entre un <p>texto</p> a un texto contenido en un .swf, si las “bondades” de Flash pueden ser encontradas como nativas en el navegador es difícil seguir pensando que Flash es necesario.

Sin embargo para los que alegan que “Flash debe morir” mi respuesta simplemente es: no generalicen. Flash como tecnología para la web parece débil y dispensable pero como software de animación vectorial no tiene comparación, simplemente funciona y lo hace muy bien, nada más se necesita ver la imagen completa para entenderlo.